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LA PACIENCIA DE LA IMPACIENCIA
El trabajo perseguido por Jean-Jacques Bauweraerts encuentra su sitio en la vía famosa difícil de la esfera de influencia construida. Esta afirmación podría de buenas a primeras desconcentrar a los que encontrarían Jean-Jacques Bauweraerts sin conocer el producto de su trabajo. En efecto, el despego aparente que a menudo fija es sólo la muralla que interpone entre las pasiones que lo agitan y la cotidianeidad de un mundo del que muchos aspectos pueden rápidamente cansar la impaciencia agitada que es una de las llaves escondidas por su naturaleza. A la inevitabilidad del común, para transgredirlo y hacerlo tan soportable, pues decidió desde hace tiempo confrontar el lenguaje más simple, y más exigente a la vez, el de la abstracción geométrica formulado al amparo de una indolencia falsa que es de hecho la marca de la holgura y de tranquila control. El método que reconoce poner en ejecución es el de la alternación de largos períodos de maduración y de febriles las ejecuciones, la impaciencia siempre... Las obras que resultan de eso responden a los criterios habitualmente empleados para definir y justificar la práctica construida: la economía de los medios plásticos empleados, una producción altamente instrumentalizada, y, por fin, en el resultado, la coexistencia estrechamente imbricada de una legibilidad de evidencia y de un interrogatorio infinito que funda la dimensión poética indispensable. Sin éste estaríamos confrontados en efecto sólo con la vanidad de un formalismo suplementario del que somos aquí lejos. Además, la consideración atenta de años de trabajo deja ver una permanencia de estilo que trasciende la renovación de los contenidos y atestigua de la aptitud para edificar una obra verdadera a la originalidad tan innegable como siempre reconocible. Sosteniendo completamente ventajosamente la comparación con empresas, ser por cierto estimables, pero a veces pesadas, esta obra lleva su pertinencia depurada con una naturaleza que intrigará mucho tiempo, porque donde tan a menudo se encuentra el esfuerzo nos es presentada de hecho una casi gracia que pertenece sólo al que anima. Nos la ofrece con una discreción rara, pero también con una eficacia efectiva cuya potencia encuentra su origen en fecundo impaciencia que le incumbe sin interrupción controlar; así es como nos comunica la rectitud de una aspiración tanto a una orden ya esperada como a otras que, apenas divisados, fundarán un deseo nuevo y un futuro de una modalidad atípica de construcción cuyo ejemplo es raro. La eficacia no se embaraza alboroto, Jean-Jacques Bauweraerts tampoco, y es de ese modo siempre contribuyó de modo determinante a aventuras tales como la fundación y la difusión de la revista "MESURES" y sobre todo que sin reserva ha cooperado a los acontecimientos que engendró, de él también sus amigos lo agradecen. J.P. Maury
El 25 de marzo de 1994 |
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